Navidad, estás llegando.

Y como, cuando niña,
yo te espero:
nostalgia de años tiernos.

La infancia, candidez…
Papá poniendo el nacimiento…
Y el amor callado de mamá
transformando todo en “cielo”.

Hoy miro con nostalgia
aquel tiempo.
Fue belleza de la buena
a su tiempo.

Hoy la Navidad me evoca
la sed que habita mi silencio;
la plenitud de vida que ansío,
y su sentido.

En ti, Jesús, lo hallo;
no al cien por cien.
Es cierto.

Seguir quiero tus pasos:
cual imán, te llevo dentro.

Dame vida cierta.
Anhelo de verdad,
tu ENCUENTRO.