Era un mico de dos años y medio.
Entré en casa con papá y nos dirigimos directamente a la habitación donde descansaba mamá con el renacuajo en brazos.
“Mi hermano había llegado al mundo”.
Observaba la situación aferrada fuertemente a la mano de papá, mientras con la otra acariciaba, suavemente, la cálida madera del marco de la puerta.
Los papás me animaban a acercarme a mi hermano, pero yo…, me resistía.
Ese frío día de enero, en mi alma infantil anidaban sentimientos encontrados.
No olvidaré nunca ese momento.
Va por ti mamá, allá donde estés.
Autora: Nieves Valderrey López
León

Nadie como una buena escritora para transmitir los sentimientos de un niño ante un desconocido que ve por primera vez.
Transmites la resonancia con precisión, claridad y belleza.
Sigue con el don que el Universo te regalo y nunca dejes de transmitir la belleza del mundo a través de las letras.
Es muy gustoso leerte.
Gracias por hacernos soñar con la magia de tus escritos