Cuando nos caemos siendo niños.
Cuando las palabras no abarcan nuestro cariño.
Cuando encontramos, después de años, a un amigo.
Cuando alguien nos dice “sólo quiero estar contigo”.
Cuando nos queremos felicitar por algún logro.
Cuando el premio, en nuestra cara, lo alza otro.
Cuando un ser querido ha perdido a un ser querido.
Cuando un ser querido tiene frío y son los brazos la única forma de abrigo.
Cuando nos damos las buenas noches.
Cuando nos despedimos tras un largo viaje en coche.
Cuando hace mucho que no nos vemos.
Cuando no hace tanto, pero queremos que sea menos.
Cuando nos reímos.
Cuando igual nos sobran unos vinos.
Cuando hemos llorado.
Cuando una amiga nos cuenta lo mal que lo ha pasado.
Cuando volvemos.
Cuando no vamos a volver y lo sabemos.
Cuando nos vamos.
Cuando alguien se va y los demás, nos abrazamos.
Nos abrazamos con motivos y sin ellos, pero, sobre todo, nos abrazamos.
