Primera fotografía:Parque de Moniellos
Segunda fotografía:Acantilados de Moniellos
Tercera fotografía:Centro Niemeyer de Avilés
Un nuevo fin de semana se abre ante nosotros. Lo esperamos con gran ilusión. Volvemos a ponernos en camino con la autocaravana. En esta ocasión nos dirigimos hacia Avilés ya que mañana es la Feria de las Autocaravanas y nos gusta ir para ver las novedades de este mundillo.
Al llegar, aparcamos en el parking del Centro Niemeyer (oficialmente Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer). Este centro es un complejo cultural y arquitectónico emblemático y es la única obra en España de este renombrado arquitecto brasileño y una de las pocas de Europa. Fue levantado sobre terrenos de antigua actividad industrial junto a la Ría de Avilés, cerca del casco histórico de la ciudad. El autor lo describió como “una gran plaza abierta a todos los hombres y mujeres del mundo, un gran escenario de teatro sobre la ría y la ciudad vieja”. Un lugar dedicado a la educación, la cultura y la paz.
Fuimos dando un paseo hasta el casco viejo de Avilés, que es uno de los conjuntos históricos mejor conservados de Asturias y un ejemplo destacado de ciudad medieval viva, donde la historia convive con la actividad cotidiana. Su trazado se remonta a la Edad Media, cuando Avilés era un importante puerto comercial. El casco antiguo conserva calles estrechas, plazas porticadas y edificios civiles y religiosos de gran valor patrimonial. Es de destacar el animado y acogedor ambiente con terrazas, sidrerías, restaurantes y pequeños comercios tradicionales. Caminamos hasta el bello parque de Ferrera que es el principal pulmón verde de la ciudad y luego tomamos algo por la zona.
Tras volver a la autocaravana, la movimos hacia otra zona donde poder dormir, ya que el parking lo cerraban por la noche.
Al día siguiente fuimos a ver la feria del autocaravanismo de Avilés. Tras pasar allí gran parte de la mañana y visitar casi todos los puestos, compramos algunas cosas y nos fuimos a comer a un restaurante local. Más tarde, volvimos a pasear por la zona del Centro Niemeyer, ya que tiene grandes espacios como la gran plaza abierta, que sirve de punto de encuentro y actividad cultural al aire libre. También hay un auditorio, una cúpula, una torre mirador de unos 20 metros de altura y un edificio polivalente con salas de cine, reuniones, cafetería, tienda y servicios para visitantes.
Tras pasar la tarde disfrutando de esta zona tan animada, nos dirigimos hacia el área recreativa del acantilado de Moniello, situado en las inmediaciones de Luanco, para pasar allí la noche.
Al día siguiente pudimos apreciar un paisaje costero de los más espectaculares que he visto. Con paredes rocosas muy abruptas que caen directamente al mar Cantábrico, creando un paisaje de una gran fuerza visual. El oleaje constante ha dado lugar a formaciones rocosas irregulares y el agua desde aquí tiene un intenso color azul. El acantilado forma parte de un recorrido desde el que se disfrutan vistas panorámicas abiertas del litoral asturiano. Es ideal para hacer fotografías y detenerse a escuchar el sonido del mar. Llegamos caminando hasta la Playa de Bañugues, siguiendo el camino que discurre entre praderas verdes y vistas del mar. La Playa era muy amplia y supongo que en verano haya muchos veraneantes en esta zona de gran belleza natural.
Tras regresar por el camino del acantilado al parque de Moniello, comimos en la autocaravana y nos sentamos a disfrutar de las paradisíacas vistas, queriendo detener el tiempo en ese preciso instante.
Tras disfrutar del descubrimiento de este bello entorno, volvimos a nuestro querido León.
Ana Rosa González

