Primera fotografía:Granja de los Caserinos
Segunda fotografía:Rodiles
Tercera fotografía:Llagar en Villaviciosa
Tercera fotografía:Playa de Rodiles
Llega un nuevo fin de semana e iniciamos viaje hacia la cercana Asturias. Era bastante tarde, por lo que fuimos directos hacia Villaviciosa. A última hora decidimos ir a la playa de Rodiles y dormir en el amplio aparcamiento de la propia playa. Había varias furgonetas estacionadas y el lugar se veía tranquilo. Cenamos y dormimos escuchando el murmullo de las olas del mar.
Al día siguiente, salimos a descubrir la playa de Rodiles, famosa por su entorno natural y por ser uno de los mejores puntos de surf del norte de España, donde el río Villaviciosa desemboca a través de la ría en el mar Cantábrico. Este encuentro entre río y mar crea un entorno muy especial, con marismas y una gran biodiversidad. Es una playa larga y abierta, de arena fina y dorada, rodeada de vegetación, lo que le da un aspecto salvaje muy fotogénico. Es ideal para pasear, disfrutar de la naturaleza y observar aves.
Tras descubrir esta bella playa, nos dirigimos hacia una fábrica de sidra donde hicimos una visita guiada con degustación de sidra y quesos. Villaviciosa es considerada la capital de la manzana en Asturias y un referente en la elaboración de sidra, celebrando festivales y espichas tradicionales. En nuestra visita al llagar nos explicaron las variedades de manzanas asturianas y cómo es su recolección otoñal. La mezcla de manzanas dulces, ácidas y amargas da carácter a la sidra. Vimos prensas tradicionales antiguas y modernas, molinos donde se tritura la manzana y grandes toneles de madera y depósitos de acero donde se produce la fermentación natural. Finalmente degustamos sidra y una variedad de quesos asturianos riquísimos.
Por la tarde fuimos a visitar una quesería artesanal llamada “Los Caserinos”, situada en un entorno rural de gran belleza en Villaviciosa. Durante la visita se conoce el proceso de elaboración del queso, desde el cuidado del ganado hasta la transformación de la leche. Allí trabajan principalmente con leche propia y elaboran quesos tradicionales asturianos, especialmente el queso Cabrales. Se conserva un ambiente rural genuino, con salas de elaboración y maduración donde se explica la importancia del tiempo, la humedad y la temperatura en el carácter final del queso. Finalmente nos ofrecieron una degustación de quesos donde se aprecian aromas, texturas y sabores intensos.
En la granja también pudimos ver muchos animales, como caballos, vacas, ovejas, gallos, gallinas y patos.
Más tarde nos dirigimos hacia Villaviciosa para conocer un poco el pueblo. Visitamos su casco histórico, de marcado carácter medieval, con calles empedradas, casas blasonadas y edificios emblemáticos como iglesias románicas y antiguos palacios. Es una parada destacada del Camino de Santiago de la Costa.
Volvimos a dormir a la playa de Rodiles y al día siguiente dimos un gran paseo por la zona de la playa y las marismas, recorriendo senderos llanos y pasarelas, rodeados de agua salobre, praderas verdes y juncos. Es un paseo fácil y accesible, ideal para caminar y hacer fotografías disfrutando del silencio y del paisaje. Se observan numerosas aves acuáticas como garzas, ánades y correlimos.
Después de comer volvimos hacia nuestro querido León.
Ana Rosa González



