¡Hola, mi niña! Así te digo y te diré siempre, por más años que pasen, por más que transcurra el tiempo. He querido que la publicación de esta carta en el blog del Teléfono de la Esperanza sea justamente hoy, día de NAVIDAD, como uno más de los regalitos que recibirás en estas navidades del 2025.

He querido incluir esto en el bloque “Conexiones emocionales” porque eso es justo lo que veo que hay entre tú y yo, una gran conexión. Acabas de cumplir 19 años, ya no somos una madre que manda y una hija que obedece. Ya es una relación distinta, un dialogar a otro nivel, pero sin intentar ser dos amigas, creo que eso no funciona bien así.

¡Esos viajecitos que hacemos de vez en cuando nos unen tanto! No sólo compartimos actividades, también compartimos sentimientos. Lloramos si hay que llorar, pero sobre todo reímos. Esa risa entrecortada mía que sólo tú conoces, que sólo me pasa contigo. Ese reír sin terminar la frase, ese reír y llorar a la vez, ese reír que te contagio aunque en un principio me digas “mamá, me dejas en evidencia”.

Y entonces reímos las dos y todo eso hace que ese viajecito quede grabado en la memoria de las dos como un plan especial, como un plan TOP, tal como tú lo defines. ¡Nos quedan aún muchos planes y viajecitos por hacer juntas, muchos planes por compartir! Abrazo XXL.

Mª Eugenia Laiz Molina (MEL)