Cuenta la historia que hace muchos años nació un Niño al que pusieron por nombre Jesús.

Unos sabios viajaron durante días guiados por una estrella para adorarle. A su paso por Jerusalén Herodes descubrió que buscaban al “Rey de los Judíos” y por miedo a ser destronado ordenó matar a todos los niños menores de dos años, no consiguió acabar con Jesús, pero si con muchos Santos Inocentes.

La noche del 5 de enero los Reyes Magos llegaron al portal de Belén y ofrecieron al recién nacido oro, incienso y mirra.

Cuentan que durante muchos años se ocuparon de dejar regalos a los niños que se portaban bien, colocaban los zapatos relucientes debajo del árbol de Navidad y se acostaban temprano. Poco se sabe de los niños sin zapatos, ni árbol, ni pan y es que en las historias a veces faltan las palabras.

En la actualidad se rumorea que los Reyes Magos no existen, no sé si tiene que ver con la polarización, con los aranceles o con el cambio climático.

Recapitulemos. Jesús nació en Belén hace siglos, por lo tanto es improbable que los Reyes por muy Magos que fueran sigan vivos y con salud para repartir tantos regalos. Los datos parecen contundentes para avalar esta teoría, pero hay un detalle que lo cambia todo. Sabéis que cada año reciben toneladas de cartas, pero igual desconocéis que ellos escribieron una.

Carta de los Reyes Magos.

Queridos adultos:

Nos hacemos mayores, puede que nuestro paso por este mundo esté próximo a su fin, por eso queremos dejar en buenas manos nuestra misión. Sabemos que andáis liados y que tenéis recuerdos envueltos en polvo de estrellas, tranquilos, no es ausencia, sólo es amor que cambia de forma.

Para que os resulte más sencillo os regalamos este cofre que contiene una palabra mágica: Ilusión, ella os ayudará a convertiros en niños que es la edad en la que como decía Unamuno vivir es soñar, así cabreis por todas las puertas y ningún Herodes os podrá encontrar.

Desde hoy la historia está en blanco, seguid siempre a vuestra estrella para que os guíe en la búsqueda de las palabras que la escribirán.

Inma Reyero De Benito